Isla de Cabrera | Tomando pulso al Mediterráneo
Isla de Cabrera | Tomando pulso al Mediterráneo
MÁS LEJOS DE TODO; MÁS CERCA DE LO QUE IMPORTA
Diecinueve islotes en el corazón del Mediterráneo
Un archipiélago que te hará olvidarte de la civilización, pues el tiempo no transcurre y el silencio lo llena todo. Pura naturaleza e historia que podrás vivir desde el puerto natural de su isla principal: Cabrera.

Duración
3 días | 4 noches

Disponibilidad
Junio | Julio | Agosto

Capacidad
Hasta 8 personas*

Distribución
4 camarotes dobles
4 baños

Precio
3.600 €
(*) Consultar mayor disponibilidad.
Una experiencia perfecta si solo dispones de unos días
En pocas horas estaremos ya dentro del Parque Nacional Marítimo‑Terrestre del Archipiélago de Cabrera, y en familia o con tus amigos de siempre, podrás esconderte en uno de los refugios más genuinos e impactantes del Mare Nostrum.
Día 1: PALMA DE MALLORCA | ENCUENTRO Y EMBARQUE
El embarque tiene lugar a las 18:00 en La Lonja Marina Charter, en uno de los puntos más vivos del frente marítimo de Palma. No se sale a navegar este día, y eso es deliberado: la experiencia empieza en puerto, sin prisas y sin presión operativa.
La primera tarde se dedica a tomar contacto con el barco y con el grupo. Hay tiempo para instalarse, dotarse de provisiones, conocer los espacios, repartir camarotes y hacer una primera lectura informal de cómo funciona la vida a bordo y cómo podría ser nuestra travesía. Nada técnico, nada académico: una entrada progresiva y cómoda.
Con el barco ya como base, la ciudad está literalmente a nuestro lado. Tan solo unos metros nos separan de ella. La Lonja y el casco antiguo permiten una primera noche abierta: cena fuera, copa, ambiente y la posibilidad de disfrutar Palma desde tierra sin desconectarse todavía del todo. El barco espera, amarrado, como punto de encuentro y regreso.
Por qué este día importa: porque permite empezar bien, sin forzar nada, mezclando ciudad, grupo y barco antes de soltar amarras al día siguiente.
Día 2: RUMBO SURESTE 150º
Amanecemos con decisión: rumbo 150º, dejando Palma de Mallorca a nuestra popa, con el objetivo de salir de la Bahía de Palma y doblar Cap Blanc para situarnos lo antes posible en Es Trenc. La derrota es sencilla, pero no menor.
Es Trenc aparece como una línea clara entre mar y dunas. No hay edificaciones, no hay muelles. Solo arena blanca, agua turquesa y esa sensación de haber llegado a un lugar que no esperábamos de una isla como Mallorca.
Fondeamos con respeto, evaluando viento y fondo. La playa se mantiene a distancia prudente. Aquí, el mar es amplio, el silencio también. Se nada, se bucea o desembarcamos para pasear por la orilla y conocer de cerca este enclave que forma parte del Parque Natural Marítimo‑Terrestre Es Trenc–Salobrar de Campos. Su línea de costa se extiende varios kilómetros entre Sa Ràpita y Colònia de Sant Jordi, y está rodeada de salinas y humedales que forman un paisaje costero singular.
Tras el almuerzo, pondremos rumbo al Archipiélago de Cabrera. No más de dos horas de navegación hacia el este y, pronto, lo que al principio parece un único horizonte, se tornará un conjunto de islas que nos dan paso al puerto natural de la mayor de sus islas: Cabrera. Tiempo para descansar, sentir la naturaleza de nuestro destino y cenar bajo un cielo estrellado que nos dará protección durante la que será una de las experiencias más diferenciales de nuestra vida.
Día 3: EXPLORAR LA ISLA MILENARIA
Desembarcaremos en el único embarcadero de la isla y que nos recibirá con un verde esmeralda difícil de olvidar. Desde ahí, el día se abre con varias opciones.
Podemos subir al Castillo de Cabrera, una antigua fortificación del siglo XIV que domina la entrada al puerto. La caminata es corta, pero el impacto es alto: desde arriba se comprende la disposición del archipiélago y la sensación de estar lejos de todo.
Otra ruta posible es hasta la Torre de n’Ensiola, un faro aislado que se asoma al Mediterráneo abierto. El camino permite ver cómo el paisaje cambia: menos vegetación, más horizonte.
La cantina del parque, discreta y acogedora, permite un café o un aperitivo antes de volver a bordo para almorzar.
Por la tarde, dejaremos nuestra boya para conocer algunos rincones especiales del archipiélago y buscar el lugar perfecto desde donde ver la puesta de sol, sobre un mar infinito hacia el oeste.
Retornaremos a nuestro refujio. Nos esperan las estrellas.
Día 4: CIRCUNNAVEGACIÓN A CABRERA.
Salimos temprano para rodear Cabrera y explorar desde el mar sus zonas más inaccesibles. Navegaremos entre islotes como Na Foradada, Na Pobra, Na Plana, L’Esponja, Na Conillera y Na Redona, atravesando canales estrechos y tramos de costa donde el mar cambia de color cada pocos metros.
Durante el recorrido, identificamos hitos como Cap Ventós, L’Imperial y Picamosques —acantilados abruptos que caen al mar—, el Faro de n’Ensiola, y la silueta del Castillo de Cabrera, visible en varios momentos del día.
Fondearemos en Es Burri —una de las zonas autorizadas para fondeo diurno— y tras el baño, pondremos rumbo a nuestra base en Palma.
Día 5: PALMA DE MALLORCA | DESPEDIDA Y DESEMBARQUE
La experiencia finaliza a las 09:00 del quinto día. En nuestra base de Palma o en el puerto/cala que la meteorología o el grupo decida. Nuestro barco necesita recuperarse y ponerse a punto. Un nuevo equipo le espera.
